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martes, 22 de marzo de 2016

Vía Crucis

Vía Crucis 




Reflexionamos cada estación junto a los alumnos de cuarto y quinto año.



Primera estación: “JESÚS ES CONDENADO A MUERTE"



Jesús nos ha perdonado nuestros pecados al igual que nosotros deberíamos hacer con nuestro prójimo. Todos cometemos errores y tenemos derecho a arrepentirnos. No tener misericordia con el prójimo produce un rechazo con el mismo por eso al igual que Jesús nos perdonó nosotros debemos perdonar.

 Segunda estación:  “JESÚS CARGA LA CRUZ EN SUS HOMBROS”




En nuestra vida hemos vivido  cosas parecidas ya que al levantarnos día a día enfrentamos las situaciones  que se nos presentan aprendiendo de cada una de ellas, de lo bueno como de lo malo y también intentando aprender de lo mismo y así ayudar a los demás.

Tercera estación: “JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ”




Todos tenemos la capacidad de pecar y de hacer lo mismo, de equivocarnos en la vida. El otro no es más malo que tu o que yo. La misericordia supera todo muro, toda barrera, y te conduce a buscar siempre el rostro del hombre, de la persona. Y es la misericordia la que cambia el corazón y la vida, que puede regenerar a una persona y permitirle incorporarse de un modo nuevo en la sociedad.


Cuarta estación: “JESÚS ENCUENTRA A MARÍA, SU MADRE”




En los momentos más difíciles de nuestra vida, cuando estamos o nos sentimos solos cargando con nuestra cruz nos encontramos con María a través de nuestras madres biológicas o del corazón. 

María tenía un corazón herido pero fuerte para amar. Nosotros debemos seguir su ejemplo practicando obras de misericordia como es dar posada al extranjero física o espiritualmente sin tener una actitud de desconfianza o indiferencia. Como cristianos debemos ser misericordiosos y salir al encuentro del que lo necesita.

Quinta estación: “SIMÓN CIRINEO AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ”




Constantemente estamos viviendo y viendo situaciones en las que acudimos a pedir ayuda al otro y situaciones en las que el otro acude a nosotros pidiendo ayuda.

También vivimos situaciones en las que ayudamos sin darnos cuenta o sin que el otro nos la pida. Pueden ser tanto palabras como acciones.

Sexta estación:  “VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS”



Hoy hay muchas personas que merecen acabar con la sed espiritual que poseen en su  interior, orando, asistiendo a Misa y creyendo en Dios, que siempre nos brinda su Amor.

Pero también hay que acabar con la sed física de niños, mujeres y personas que sufren esa falta.

Debemos tener fe para poder ayudar a los demás con lo que necesitan, sea poco o mucho.

Séptima estación: “JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ”





En nuestras vidas hemos vivido situaciones que reflejan estas caídas. Como repetir de año y sentirse triste y decepcionado de uno mismo por caer en el estudio, por alejarse de los compañeros y amigos al convivir menos con ellos.

O cuando alguien pierde la confianza en vos y se aleja perdiendo la amistad y los momentos compartidos.
Nos sentimos bien cuando alguna persona hace una obra de misericordia dándonos un consejo, una ayuda o cualquier gesto amable para guiarnos por el buen camino y así levantarnos de las caídas.


Octava estación: “JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN”





En todo momento necesitamos que nos consuelen y las personas necesitan que las escuchemos, aconsejemos. En necesario dar sin esperar nada a cambio…

Novena estación: “JESÚS CAE POR TERCERA VEZ”





Este comportamiento, sentirse perfectos y por lo tanto capaces de juzgar los defectos de los demás, es contrario a la mansedumbre, a la humildad de la que habla el Señor, a esa luz que es tan bella y que está en perdonar. Jesús usa una palabra fuerte: hipócrita. Los que viven juzgando al prójimo, hablando mal del prójimo, son hipócritas. Porque no tienen la fuerza, la valentía de mirar los propios defectos.

Décima estación: “JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS”




Muchas veces despojamos a una persona con la mirada, nos encargamos de que se sienta mal. Otras veces hablamos de alguien contando sus defectos, sacamos sus trapitos al sol. Y cuantas veces nos quejamos de no tener ropa cuando tenemos el placard lleno mientras que otras personas realmente lo necesitan.

Tenemos que pensar más en el prójimo y no tanto en nosotros. Debemos despojarnos de lo material como Jesús, para ser felices.

Undécima estación:  “JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ”





Hoy hay muchas personas que se encuentran viviendo en la calle y sin poder alimentarse por falta de dinero;  mientras nosotros no sabemos ver la realidad y de alguna manera no estamos cumpliendo con lo que Dios  nos enseña ya que no les brindamos nuestra ayuda poniéndonos en su lugar y convirtiéndonos en personas egoístas.


Duodécima estación:  “JESÚS MUERE EN LA CRUZ”





Jesús al estar en la cruz se sintió abandonado y ofendido por su Padre y decepcionado por los hombres. Al entregar su cuerpo y alma a las manos de Dios el perdona todas nuestras culpas y cura todas nuestra dolencias sin recurrir a la venganza ni guardando rencores. Jesús nos deja como enseñanza que hay que dejar  de lado el rencor y la venganza por más que sea difícil y perdonar con el alma!

Decimotercera estación: “JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ”





Jesús dio su vida para que nosotros podamos vivir nuestra vida sin cometer pecados. Cada día, Dios nos invita a rezar por los demás como muestra de amor y por nosotros cuando necesitamos ayuda.

Rezar con el corazón es abrirle nuestra puerta a Dios, para que pueda ayudarnos y escucharnos. Rezar por los demás es una forma de ayudar a las personas a cargar con su cruz.
Dios  nunca nos va negar su amor y va a estar siempre que nosotros lo necesitemos. Con la muerte de Jesús la vida y la esperanza reviven en el corazón de la humanidad.

Decimocuarta estación: “JESÚS ES DEPOSITADO EN EL SANTO SEPULCRO”




La cruz pesada representa nuestros problemas, una persona tiene límites y cuando no da más cae. También los seres humanos nos equivocamos y por culpa de nuestros errores otras personas cargan esa cruz. 
Por eso  con  amor,  fe y  generosidad podemos levantarnos para ir en busca de nuestras metas y ayudar a los demás que la consigan.